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| Un familiar señala el agujero que ha abierto la roca. |
Los Fayos.- Ha quedado en un susto pero podía haber tenido trágicas consecuencias. Una roca de apenas dos palmos, pero a ojo podría pesar unos treinta kilos, se ha desprendido esta tarde de la peña de Los Fayos y ha caído sobre una vivienda de la calle Cueva de Caco, penetrando en el interior de una vivienda.
Concretamente ha sucedido en el número 3 de la citada vía, en la casa donde vive y nació Marina Gil Bonilla, de 74 años de edad y con problemas de corazón. Según ha relatado a ARAGÓN PRESS, se encontraba junto a su marido viendo la televisión cuando ha escuchado un “ruido seco”.
“He abierto la puerta y bajaba agua con tierra por la calle, pero aún así no me he conformado y he subido a la terraza y al llegar ahí veo ya semejante luz con el agujero eso, entre que estoy de corazón y el susto que me he pegado y ver eso ahí…”, ha afirmado.
Esto ha ocurrido en torno a las 18.30 horas de la tarde. La roca ha atravesado la terraza y ha entrado en una de las habitaciones del segundo piso de la vivienda, un espacio donde habitualmente, lo fines de semana duermen los nietos de Marina Gil Bonilla.
Inmediatamente ha llamado a su hija, que ha dado parte a la Guardia Civil. Además, los bomberos han acudido hasta la casa y han revisado el apuntalado del techo que han hecho los propios vecinos, ya que una viga ha quedado visiblemente dañada.
Según ha relatado, los desprendimientos se han repetido a lo largo del día. “A las ocho de la mañana o así, estábamos en la cama, he oído un ruido tremendo y lo primero que he hecho subir a esto, porque estoy con miedo no se vaya a hundir. No ha pasado nada. He abierto la puerta de la calle y he visto dos piedras así, pero cuando ya he salido a la calle, he visto al entrar a la calleja que había una piedra maja”, ha dicho.
A la hora de la sobremesa, esta fayana ha ido a casa de su hermana a ver la televisión, donde le han dado la noticia de que había caído una piedra junto a su casa. Tras hablar con él por teléfono, ha comprobado que sólo había causado daños en la cornisa del tejado. De hecho, la calle estaba repleta de trozos de teja.
Esta no es la primera vez que las viviendas situadas debajo de la peña en Los Fayos sufren daños por desprendimientos de roca. Según han comentado los vecinos, desde que se construyera la presa hace más de diez años las caídas de rocas han ido a más. Además, la presencia de nidos de buitres acrecienta aún más el riesgo.
Por si fuera poco, durante toda la jornada de este sábado ha estado lloviendo de forman casi constante, en algunos momentos con bastante intensidad, lo cual ha contribuido a los desprendimientos de roca de la peña.
10-05-2008