Zaragoza.- Estudiar las especies extinguidas a partir de sus fósiles pero sin correr el riesgo de dañar las piezas encontradas. Éste es el objetivo que persiguen los científicos del Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) que han logrado hacer una réplica en tres dimensiones de un fósil del cráneo de un uro –especie extinguida hace más de 400 años- hallado en 2004 en una carretera de Ariño (Teruel). A partir de las últimas tecnologías en digitalización, han elaborado un prototipo idéntico al original que puede ser expuesto y estudiado sin necesidad de manipular la pieza primitiva.
Según han explicado los técnicos responsables, el proceso que se ha seguido es relativamente sencillo, y la clave está en la aplicación de las nuevas tecnologías. En primer lugar, los científicos crearon el archivo gráfico del fósil "que no es más que una nube de puntos" que forman su silueta tridimesional. "Mediante una técnica de digitalización por luz blanca estructurada creamos el modelo tridimensional, a través de más de 120 tomas y más de 10 millones de puntos que se unen tridimensionalmente", explica el técnico Fernando Sevilla.
Después de esta fase, que se desarrolló durante dos días, llega el momento de convertir ese archivo en una pieza física. La técnica utilizada se llama sinterizado selectivo por láser, que permitir construir el objeto uniendo sucesivamente cada una de las capas que componen el archivo gráfico.
El material utilizado, según ha explicado el técnico Santiago Miguel, es poliamida. "Se suele usar para el prototipado industrial, sobre todo para las piezas de plástico. Pero este material tiene una ventaja, y es que no tiene ninguna limitación geométrica, por eso también se puede emplear para estas aplicaciones o incluso para maquetas de arquitectura", ha añadido.
Finalmente, un pintor se ha encargado de "darle el toque de realismo" para simular el color y la textura ósea del fósil original. Así, en apenas una semana, obtuvieron una pieza prácticamente idéntica a la original.
ARCHIVAR EL PATRIMONIO
Ésta es la primera vez que se duplica en tres dimensiones un fósil en la Universidad de Zaragoza. Hasta el momento, se habían hecho pruebas con una vértebra de dinosaurio. En este caso, se creó su archivo gráfico pero no se materializó su réplica.
A juicio de los expertos, esta técnica tiene "un futuro promovedor" pues supone un importante avance a la hora de estudiar el patrimonio. "Las aplicaciones que tiene son muchas, desde escalar los fósiles –ampliarlos o reducirlos- hasta generar un archivo de todos estos fósiles, estudiarlos e investigarlos y sin necesidad de manipular el original", ha dicho Sevilla.
De momento, esta réplica se va a incorporar a una exposición temporal en Montalbán, que se inaugurará esta tarde. Así "empieza ya a cumplir su papel divulgador", ha dicho el director general de Patrimonio Cultural, Jaime Vicente, que ha presidido la presentación del proyecto junto al director gerente del ITA, Manuel Muniesa.
19-12-2008