
Para la determinación de los gastos de personal necesarios para el ejercicio por las comarcas de las competencias transferidas se contempló una doble perspectiva: la valoración del coste de personal asociado a servicios que se prestaban desde las mancomunidades o los ayuntamientos, y que se financiaban conjuntamente por las entidades locales y por la Comunidad Autónoma, y la que corresponde al resto de funciones cuyos servicios se prestaban por personal de la Comunidad Autónoma cuya asignación no se correspondía con la nueva organización territorial.
En las medidas relativas a la financiación de las transferencias de competencias de la Comunidad Autónoma a favor de las comarcas, que establece la Ley 23/2001 de Medidas de Comarcalización, se incluyen dos partidas básicas: el coste de las funciones y servicios y el Fondo para gastos de personal. Ambas partidas se complementan para ajustar la financiación de las transferencias y que las comarcas reciban las cuantías económicas suficientes para la prestación de los servicios, incluidos los gastos de personal.
La dotación del Fondo para gastos de personal está regulada en el Anexo 2 de la Ley de medidas de comarcalización cuyo contenido es el siguiente:
DOTACIÓN A SECUENCIAR CORRESPONDIENTE A LOS COSTES DE PERSONAL ASOCIADOS AL EJERCICIO DE LAS COMPETENCIAS
En la siguiente tabla se detalla la evolución de los puestos de trabajo, por área de actividad, desde el ejercicio 2002 en el que se produjeron los primeros traspasos de funciones y servicios a las comarcas.
En los ejercicios 2002 y 2003, cuando todavía no estaban creadas todas las comarcas, el número de plazas es sensiblemente inferior. Es en el ejercicio 2004 cuando, tras la puesta en marcha de las 32 comarcas, la cifra de trabajadores aumenta considerablemente para poder ejecutar las funciones y servicios traspasados, se entiende que es este ejercicio el que debe servir de base para evaluar los crecimientos asociados al incremento y mejora de los servicios.
Comparando las cifras totales de los años 2004 y 2005 se puede observar cómo, una vez consolidada la puesta en marcha de las comarcas, el crecimiento de las plantillas se ralentiza y los aumentos mas significativos son en algunas materias como acción social, turismo, juventud o deporte, incremento que representa la ampliación de los servicios.
Destacan las elevadas cifras del personal dedicado a ”acción social”, sector en el que ya venían prestando servicios muchos de los trabajadores procedentes de mancomunidades o ayuntamientos. En concreto el crecimiento más elevado corresponde a las contrataciones de personal para prestar la tan necesaria ayuda a domicilio a las personas mayores. También son significativos las cifras referidas a monitores deportivos y las asociadas al servicio de recogida de residuos urbanos.
Como puede observarse la evolución y crecimiento de personal va asociado al incremento de los servicios básicos y de cercanía a los ciudadanos.